Los hombres y mujeres son diferentes en muchos aspectos, pero quizás una de las diferencias más notables se da en la capacidad física de cada uno. Todos pensamos que el hombre tiende a ser mucho mejor que la mujer en actividades que impliquen fuerza, potencia, capacidad de recuperación y velocidad debido a cuestiones genéticas y hormonales; mientras que la mujer es mejor en ritmo, coordinación y flexibilidad.

Sorprendentemente, esto no es del todo cierto, debido a que un estudio de finales del 2012 (Ratamess, JSCR Nov. 2012) analizó la capacidad de recuperación de ambos sexos y comprobó que la mujer tiene una mejor recuperación durante los entrenamientos de fuerza. Este estudió investigó los efectos de la variación en la duración del intervalo de descanso (pausa entre series) de un primer ejercicio de fuerza de tren superior en el rendimiento posterior de otro ejercicio de fuerza.

Con los resultados de este estudio se pudieron concluir principalmente tres cosas:

  1. La capacidad de recuperación entre hombres y mujeres es distinta, lo que significa que son necesarios distintos tiempos de descanso dependiendo del sexo.
  2. Comúnmente, las mujeres logran completar un mayor número de repeticiones promedio que los hombres sin importar el intervalo de recuperación.
  3. Otro punto que se comprobó es que en los hombres se experimenta una mayor pérdida de velocidad y potencia comparándolos con las mujeres en ejercicios consecutivos que involucran grupos musculares similares.

Estas tres conclusiones nos demuestran que las mujeres tienen menor propensión a generar fatiga debido a la capacidad de recuperación más rápida al compararse con los hombres.

Los investigadores tienen una teoría de porqué las mujeres tienen una mejor capacidad de recuperación. Ellos sugieren que es debido a las diferencias hormonales y niveles de aminoácidos que contienen normalmente.

Cabe recalcar que este no es el único estudio que concluye esto,existen algunas otras investigaciones que arrojaron resultados muy similares, como Celes en el IJSM 2010 y Ratamess en un que realizó previamente el mismo año (JSCR Julio 2012).

Este estudio logra brindarnos una percepción totalmente diferente a la que habíamos tenido toda la vida de que la mujer es el sexo débil. Y gracias a estos resultados se logrará optimizar el entrenamiento para ambos sexos para así poder optimizar tanto el aumento de masa muscular como el acondicionamiento físico.