Comenzar a ir al gym es una de las mejores decisiones que puedes tomar. Pero para algunos de nosotros puede ser un poco intimidante entrenar junto a personas que tienen años de experiencia o estar rodeado de máquinas que nunca habíamos visto. A veces no tenemos mucho conocimiento de lo que se necesita para empezar a transformar tu cuerpo o de las mejores maneras para comenzar a abordar un entrenamiento nuevo. A continuación les dejamos algunos de los errores que más de uno cometimos cuando empezamos a ir al gym para que ustedes puedan evitarlos:

1. Seguir las rutinas de atletas profesionales.
Algunas personas que comienzan a ir al gimnasio deciden copiar rutinas de atletas famosos. El problema aquí es que están intentando imitar ejercicios de atletas que llevan muchos años dedicándose a eso, desarrollando sus músculos y sus niveles de tolerancia al ejercicio. Es mejor comenzar a entrenar a un nivel que sea más acorde para que así te sea más fácil mantener el ritmo e irle aumentando la intensidad gradualmente.

2. No realizar un calentamiento apropiado.
El hecho de no preparar tu cuerpo de manera adecuada para el ejercicio puede aumentar tus posibilidades de lesionarte algún músculo, tendón o ligamento, lo que te puede traer consecuencias a futuro, como dolores o lesiones crónicas. Hasta el atleta más experimentado necesita calentar antes de realizar alguna actividad física.

3. Olvidarse de los ejercicios básicos.
Cuando eres principiante, es más efectivo comenzar con ejercicios de peso libre y ya después pasar a las máquinas. Pero claro, esto lo debes hacer siempre con la supervisión de un instructor de gym que te asesore para lograr una correcta ejecución y así evitar lesiones.

4. Comenzar con mucho peso.
En ocasiones nos da pena ver que el de al lado está haciendo curl sin ningún esfuerzo con las mancuernas de 45 libras mientras que nosotros apenas podemos levantar las de 15 libras de manera adecuada. Hay personas que aumentan el peso y, por consiguiente, realizan el ejercicio con la técnica incorrecta; esto sólo les ocasiona lesiones. Es mejor comenzar con un peso que nos permita realizar la técnica correcta y sacar el número de repeticiones que nos indique el instructor para poder tener un progreso gradual que sea óptimo y nos brinde los resultados que queremos.

5. Sobre entrenar.
Muchos que apenas comienzan a ir al gym llegan ansiosos por querer tener resultados en poco tiempo y creen que mientras más tiempo le dediquen al gym, más rápido aumentarán masa muscular. Pero esto no es lo ideal, debido a que el músculo crece mientras estamos descansando y en recuperación. Además puedes fatigar a tu cuerpo, lo que ocasiona que estés más propenso a sufrir una lesión.

6. Querer entrenar sólo ciertas áreas del cuerpo.
Incluso fisicoculturistas profesionales admiten que muchos ignoraban hacer ejercicios para la espalda y el famoso leg day, debido a que creían que con sólo entrenar pecho y brazos se verían musculosos. Pero con el paso del tiempo se dieron de la importancia de entrenar todas las partes del cuerpo con la misma intensidad para poder desarrollar un cuerpo proporcionado, que se vea mejor y que sea más fuerte.

7. Escoger un mal compañero de gym.
El problema es que escoger el compañero de gym equivocado puede acabar perjudicándote, sobretodo si él sólo va a perder el tiempo o a coquetear y no te ayuda en los ejercicios en los que necesitas a un spotter, por ejemplo. No es mala idea ir acompañado de alguien, pero busca que sea una persona que en realidad te esté ayudando y motivando, así como tú a él.

8. Ser impaciente.
Si vas al gym porque quieres transformar tu cuerpo, debes entender que es un proceso que requiere tiempo, constancia, dedicación y disciplina. Es algo que gradualmente se va a ir notando, pero el chiste es que no pierdas la paciencia ni la motivación por no ver resultados rápidos.

Y recuerda que de pequeños comienzos surgen grandes cosas, así que esfuérzate día a día y cuando menos lo esperes notarás los resultados. ¡Mucho ánimo!