Si buscas aumentar el volumen de tus músculos, ir al gym es lo primero que se nos viene a la mente. Esto se debe a que tus músculos crecen debido a los retos que sufren con cada entrenamiento. Pero eso no es lo único necesario para lograr tu objetivo. La calidad de tu nutrición es de igual importancia para que obtengas los resultados que deseas. A veces, incluso la alimentación que llevas a lo largo del día es más importante y determinante que las rutinas de entrenamiento. En este artículo te daremos algunas reglas de nutrición que deben seguir para lograr ese aumento en el volumen de masa muscular que tanto deseas.

  1. Las calorías son clave, pero no lo son todo: De vez en cuando no hay problema en comer comida chatarra, pero el hecho de estar en proceso de crecimiento de tus músculos no significa que puedas comer todo lo que quieras. Si bien, reconstruir el tejido que se desgastó en el entrenamiento necesita energía en forma de calorías, un exceso puede ocasionar un aumento en tu nivel de grasa corporal. En una persona promedio, los nutriólogos le aumentan de 300 a 500 calorías al día para aumentar su masa muscular.
  2. Concéntrate en las proteínas: La proteína es un nutriente esencial, debido a que es el único que tiene la capacidad de estimular el crecimiento de tus músculos. En promedio, se recomienda que consumas 2 gramos de proteína por libra del peso de tu cuerpo al día. Además, comer ese nutriente cada 3 horas te ayudará para asegurarte que estás absorbiendo y asimilando la cantidad necesaria de proteína.
  3. Come al terminar de entrenar: Cuando terminas de entrenar, tu cuerpo envía los carbohidratos que consume hacia tus músculos, lo que ayuda a que estos crezcan. Cuando estos carbohidratos se combinan con proteína, también ayudan a que los aminoácidos lleguen a tus músculos, ya que impulsan tus niveles de insulina. La insulina lleva los nutrientes a las células de tus músculos, comenzando el proceso de crecimiento muscular.
  4. Mantente hidratado: Tomar agua a lo largo del día, sobre todo en las horas antes de tu entrenamiento, te ayuda a mantenerte saciado, además de reducir la sensación de hambre, que en ocasiones es deshidratación. Mientras entrenas, se recomienda tomar alrededor de 200 mililitros de agua cada 15 o 20 minutos. Esto se debe a que tu rendimiento comienza a disminuir con que tu nivel de deshidratación aumente entre 1% y2%.
  5. No confíes en tu báscula: Cada persona es diferente, por lo que cada quien avanza a un ritmo distinto. Además, el músculo es más pesado que la grasa, por lo que confiar en tu peso no es una buena idea. Lo mejor es confiar en lo que ves en el espejo y tomarte medidas de tu cintura, cadera, bíceps, pecho y cuádriceps para notar cómo va aumentando tu volumen muscular. Además, no esperes tener una mejora constante. En ocasiones puedes tener una semana con mayor o menor ganancia a la que acostumbras, pero esto no es malo, simplemente es la manera en la que tu cuerpo trabaja.

No olvides que lo más importante para lograr las metas que deseas es contar con la asesoría de especialistas que puedan darte las dietas y rutinas de entrenamiento adecuadas. Una vez que ya tengas expertos asesorándote es momento de tener disciplina, constancia y paciencia. Recuerda que las cosas buenas tardan. ¡A darle con todo en el gimnasio!