El bodybuilding y powerlifting son diferentes disciplinas que involucran la acción de mover pesas en los entrenamientos, pero los objetivos que buscan son completamente diferentes. Los bodybuilders se enfocan principalmente en construir músculo, perder peso, prepararse para competencias o simplemente mantener el volumen muscular y la fuerza; mientras que los powerlifters dirigen su atención a mantenerse lo más fuerte posibles en los levantamientos de core, como el peso muerto, sentadillas o press de pecho.

Por lo general, cuando pensamos en bodybuilders nos imaginamos a personas comprometidas y disciplinadas que se dedican día y noche a cumplir sus objetivos mediante cardio, entrenamiento de pesas, suplementación, recuperación adecuada y dieta. Mientras que al pensar en powerlifters nos imaginamos a hombres muy grandes y rudos, levantando grandes cantidades de peso y devorando todo tipo de comida sin importar si es saludable o no.

Pero, aunque no parezca, estas dos disciplinas comparten muchas similitudes. Ambas disciplinas tienen una fase en donde llegan al máximo de sus capacidades (bulking), en donde los bodybuilders ganan la mayor cantidad de músculo posible, mientras que los powerlifters ganan mucha fuerza y acondicionamiento. Además, siempre están experimentando con regímenes distintos para ver cuál les funciona mejor. Otra cosa es que tanto los bodybuilders como los powerlifters se preocupan mucho por el tiempo de descanso y de recuperación, así como de la importancia de la preparación mental. Otra de las similitudes es que prácticamente en estas disciplinas se realizan el mismo tipo de ejercicios, lo único que cambia es el rango de repeticiones y tiempos de descanso entre sets.

Obviamente, también existen muchas diferencias entre los powerlifters y los bodybuilders, comenzando por el hecho de que los bodybuilders entrenan para aumentar volumen mientras que los powerlifters entrenan para aumentar su fuerza bruta. Por esto mismo, es que los powerlifters no se enfocan en la apariencia, no es muy importante para ellos, mientras que para los bodybuilders esta es la parte más importante. Otra gran diferencia es que los powerlifters nunca realizan cardio, mientras que los bodybuilders sí lo utilizan como complemento a sus entrenamientos. Y por último, los powerlifters se enfocan más en levantamientos de cuerpo completo, mientras que los bodybuilders entrenan con movimientos compuestos y ejercicios aislados enfocados en zonas más específicas del cuerpo.

Cada una de estas disciplinas tiene sus beneficios. Por ejemplo ambos deportes te enseñan la importancia de la dedicación, disciplina y perseverancia para comprometerte día a día. Uno de los principales beneficios del bodybuilding es que mejora significativamente tu apariencia, así que te ayudará a incrementar tu confianza. Mientras que en el powerlifting desarrollas una mejor conexión con tu cuerpo al estar poniendo a prueba tus límites día a día, lo cual también te ayudará con tu confianza y te ayudará a ser más perseverante.

Y tú, ¿cuál de estas dos disciplinas prefieres? ¿El bodybuilding o el powerlifting? ¡Déjanos tus comentarios!